martes, abril 10

"I make no apologies for how I chose to repair what you broke"

No sé porque siempre tuve tanta prisa,
No sé porque siempre tomé tan a pecho lo que me decían,
Porque tuve que complacer siempre a mis padres,
A mis parejas,
Al final a mí.

Será porque siempre supe que podía hacer todo,
cualquier cosa,
será porque nunca tuve miedo,
y me podía adaptar,
al sol,
al sereno,
a la falta de agua,
al mar abierto.

Y supe que podía almacenar agua en mis espinas,
y luego usarlas para remar,
supe que podía alimentarme sólo con fruta,
y dejar de cazar,
super que con sólo mi piel me podía cubrir,
y debajo de un árbol de flores púrpura,
sobrevivir.

Pero la pangea se abrió,
el paraíso cerró,
la serpiente habló,
y la manzana estaba envenenada.

La manzana yo la corté,
no era tan roja y brillante,
no era mi favorita,
pero de toda las del árbol,
era la que hacia mí emergía.

Yo no pensaba en pecar,
mis manos solamente rezaban,
mi garganta murmuraba,
versos de un cuento de alabanzas,
rogando pedía,
a los demás salvara,
hincada urgía,
una llama azul y amplia,
una voz que me apretara.


Luego descubrí altiva,
que las manzanas podía cortar,
estaban algunas marchitas,
con gusanos como un pulgar,
pero yo sin miedo y con prisa,
las hacía brillar.

Hacía que no veía las larvas,
rellenaba los hoyos con azahar,
me hacía un té con las hojas,
y les ponía un altar,
no es que me gustaran tanto...
pero yo las hacía crecer,
al final parecían sandías,
(verdes al fin)
con betas pálidas y sombrías,
pero muy adentro en mis delirios,
yo sólo bermellón distinguía,
sólo agua bebía,
con el azúcar me relamía.

Pero uno, y dos y tres días,
mi interior se retorcía,
por adentro los retoños tenía,
de una hierba mala y podrida,
de un guía con púas y ortiga viva.

Aún tenía la tráquea abierta,
(tuve que hacerlo para no dañar el fruto)
así que por ahí metí mi mano,
la mano que ya estaba lavada,
la mano que ya había sangrado,
y que yo tenía olvidada.


Salió de un golpe todo,
manzana-sandía,
mano, ortiga y tráquea,
salió y con ello mi alma,
quedó de nuevo rosa,
pero cauterizada.

Ahora cuido mis ojos,
cuido los colores que veo,
veo que a cada paso,
puedes caer de nuevo en ese agujero,
en ese engaño de agallas,
en ese mar de oscuro deseo,
que parece que caminas por la superficie,
que parece que es de oro el becerro,
pero el océano ya no se abre,
elijo un sendero sin manzanos,
no planto hoy un fruto perecedero.

















miércoles, marzo 21

Menos no es más

Me he dado cuenta de que mi tendencia a minimizarme es la raíz de mis males y dolores...dolores como del reflujo que amenazó con matarme hace unos días, y otros días atrás. Tal vez el tema ya había sido presentado en uno de mis pocos flashes de conciencia constructiva y auténtica. Y egoísta, egocéntrica...sí.
Uno puede tener aspectos positivos en su vida, y creer que son la peor cosa del mundo, querer ocultarlos y erradicarlos, incluso sentirse avergonzado. Me doy cuenta de que en algunos momentos de mi vida me pasa eso.
Mi altura puede incomodar, puede incomodarme y me jorobo. 
Mi "don para escribir" puede asustar, y puede ser utilizado en mi contra. Su forma, su contenido, su destinatario. 
Mi tendencia a enamorarme, mis ganas de entregarme toda, sin que me posean.
Mi falta de miedo, mi voluntad de sacrificarme, mis ganas de reírme de mí. Mi capacidad de dar y de no dar. 
No callarme, no conformarme, no maquillarme y molestar porque no me veo tan mal.
Soy mucho, me complico la vida...aunque he aprendido que no es tan sano complicarla tanto. Soy demasiado y eso ha sido la consigna con la que muchas personas se han sentido amenazadas, me han querido atar, se han sentido incómodas y han huido de mi vida.
No digo que sea mucho porque sea un maldito desastre...creo que he crecido para ser una persona responsable, ambiciosa, y con ganas de divertirse, también. Pero con una agenda ordenada que incluye ser mamá, correr, leer y trabajar 12 horas al día. Mi vida puede considerarse simple, con algunos toques de color. Soy mucho porque he decidido serlo y me he moldeado para serlo. Y me he equivocado y he creído haber encontrado personas que son como yo. Que luego se asustan. Muchas personas se asustaron antes de acercarse.
Lo interesante aquí es la lección que he aprendido. No tengo porque hacerme pequeña, para nadie. Ni tengo porque querer introducir a mi vida a gente que está asustada. Simplificarme para que quepan en mi casa. Y quien quiera entrar, quien quiera cruzar toda la maleza y la malla electrificada, sabrá que puedo darlo todo, puedo lograrlo todo, puedo amar con todo.
Puedo hacer incluso lo que dije que no sabía hacer, puedo ser fiel aunque he sido infiel.
Y me aseguraré de dejar entrar sólo a quien sea lo suficientemente valiente.

martes, marzo 20

And I quote (This takes courage): The Romantics (2/2)

Laura: Li. I love him.
Lila: Yes. And I feel sorry for you.
Laura: You know I have tried to change these feelings. I've done everything. Other guys, other towns, other jobs. And they say that it gets easier with time, but it doesn't. If anything, the more time passes, the more I miss him.
Lila: Unrequited love is the perfect romantic construct. It allows two cowardly people to act out a fantasy of love without having to face any real consequences.
Laura: Li, you know he feels the same way.

...


Lila: Why are you doing this to me right now?
Laura: Because you're about to marry a man, and I don't think you should.
Lila: You just can't bear to see me happy, and so you have to trash it with your emotions.
Laura: No, Li. You deserve to be with someone who is in love with you, totally and completely.
Lila: How dare you try to pass this off as an act of friendship. This is sabotage. 
Laura: No, this takes courage.
Lila: Courage?! That's funny.
Laura: I am not trying to hurt you.
Lila: Yes, you are. That is your intention.
This has nothing to do with Tom. It's about me and you and your envy!
Laura: No. You can't do this. You can't! You can't bully me anymore. Obviously, I am torn. And as your friend, I do want what is best for you. But I can't keep putting you ahead of me forever.

And I quote: The Romantics (1/2)

Laura: Ambivalence is a disease, you know. An actual mental illness.
Tom: That's not funny.
Laura: Let me guess. When you were a kid, you would order chocolate ice cream, then immediately wished you'd gotten vanilla?
Tom: That's not what I'm talking about.
Laura: No, I get it. You're torn between two women.
Tom:  What I'm trying to say is... I'm afraid of the ocean.
Laura: I'll remember that the next time I... ...I swim on your clock.
Tom: You think you have some kind of a special gift for knowing what's in my heart, Laura? 
Laura: No! No, I think we both do for each other.
Tom: Has it ever occurred to you that I might need a woman like Lila?
Laura: And what kind of woman is that?
Tom: I don't know. Somebody happy.
Laura: Meaning numb?
Tom: Somebody practical.
Laura: Meaning busy.
Tom: Somebody confident.
Laura: Meaning rich.
Tom: Somebody stable.
Laura: Meaning frigid! 
Tom: Somebody who doesn't tear other people down just to build herself back up.
Laura: ln other words, your polar opposite.
Tom: Yeah. Yeah, maybe.
Laura: Well, haven't you heard? Opposites attract and then they bore each other to death.
Tom: You know, boring is better than maddening.
Laura: I'd rather die of excitement.

domingo, marzo 4

How many is too many?

Hace unos años era frecuente que visitara el consultorio de algún pediatra. O dos, o todos los del pueblo y uno que otro en la ciudad.
Ahora, no sé si es por la proximidad a mi cumpleaños número 30 o porque estoy exigiéndome más o tomando más consciencia de mi misma, pero recientemente visité a un otorrinolaringólogo. Pensando que mis ahogos nocturnos eran causados por algún mal respiratorio. El diagnóstico terminó siendo reflujo. He seguido el tratamiento pero hace casi un mes de eso y anoche me ahogué de nuevo. Es curioso como te familiarizas con esa sensación de estar cerca de la muerte y al cabo de algunas veces sólo tomas agua y te vuelves a dormir aunque te hayas bañado en sudor y estés temblando por la falta de aire.
Culpo al antibiótico que tomé porque previamente tuve infección en la garganta. Aunque muchas personas cercanas me dicen que puede ser emocional. Puede ser, tal vez esta ansiedad mía ya está saliéndose de control. Me he dado cuenta porque últimamente he usado el duplicado de mi carro dos veces, mientras estoy literalmente sentada en el juego que uso regularmente, porque "no las encuentro". Tal vez mi mantra puede ser "Fuck that shit".
Aún estoy adolorida por la extracción de la muela superior izquierda del juicio (aparentemente se llaman terceros molares), y dentro de unos veinte días más o menos estaré sonriendo metálicamente. Como cuando tenía 14. 
Por si fuera poco, mi rodilla (izquierda también) se apaga a los 4 km. Yo que estaba tan contenta porque llegaba a los 5. Yo que estoy inscrita en una carrera de 5 km en una semana. Ahora necesito visitar al traumatólogo porque según Google, tal vez necesite una prótesis.
Ahora recostada en mi cama, perfectamente despierta un domingo a las 8 am, me acosan los exámenes que tengo que elaborar, las ganas que tengo de correr, y los días que faltan para el viaje-inversión que tal vez cambie mi vida. 
Necesito algunos especialistas en mi vida this days. Pero, en cuanto a mis sentimientos, ¿es mejor mantenerlos en singular?

domingo, febrero 11

Sex and La Mercería

He estado viendo obsesivamente Sex & The City desde la primera temporada. Bueno, ni tan obsesivamente porque cada vez que me preguntan el número de temporadas, respondo confiadamente: "Catorce". Y no son catorce, son 6. Quizá estaba respondiendo así a causa de mi experiencia traumática con Grey's Anatomy, porque aún no está en Netflix la última temporada, la catorce.
Sex & The City fué una serie que no vi en su momento (tenía 9 años cuando se estrenó). Y que cuando veía algún capítulo por casualidad...me asustaba. Hasta hace poco, que pude entender casi todas las situaciones por las que pasaban Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha. 
Quisiera escribir como Carrie, pero tristemente me he dado cuenta de que para nada se parece su columna a mi blog. Pero bueno, nunca es tarde, ¿o sí?
¿Debemos cuestionarnos más en lugar de lamentarnos? ¿Vivir sin remordimiento y dramatismo para reírnos si por desgracia la vida roba nuestros Manolo Blahnik favoritos?
¿Es la tristeza un juego en el que caemos de niñas porque decidimos que tenemos que llorar porque a tu rubio y alto compañero de primero de secundaria no le gustas como él a ti? ¿Es el CD de éxitos románticos en inglés de tu mamá algo que no debe dejarse al alcance de las niñas pre-adolescentes?
A diferencia de Carrie, yo no puedo narrar a detalle las experiencias de mis amigas. Pero puedo hablar de mí (qué novedad). 
Ayer me dí cuenta de que tuve un sábado exitoso cuando regresé a casa temprano (más temprano de lo que debo regresar, y eso ya es temprano) con un agua mineral (porque me queda un día de tratamiento con antibiótico para la tos) y manejando despacio, con la música fuerte y con las ventanas abajo. 
Casi tengo 29 años y puedo decir que he madurado. Sigo comentiendo errores pero qué importa. Dentro de mi burbuja con mi bata acolchada de Hello Kitty....no puedo esperar a seguir viviendo.

miércoles, enero 17

Mi intento de Manifiesto medio a la Carrie

Otra vez siento esas punzadas que me hacen querer borrar esto. Y precisamente porque de repente me hacen sentir avergonzada. Y es eso, es mi Yo crudo luchando contra mi Yo santo. Y mis instintos pragmáticos de un lado y melómanos del otro. ¿De qué sirve esto? Estudié una ingeniería... pero es bonito, y es mío, y es mi imaginación y mi lado triste. Y rosa.
Tiene muchos matices...cuando empezó (que era feminista) no había todo ese desorden de ideas y de que demandabas a alguien por decirte guapa (por lo menos que yo sepa). Me leo como si hablara de décadas atrás pero es verdad y...ya es una década, creo. A veces soy muy dispersa, lo noto. En mi afán de no estresarme a veces paso por alto detalles importantes. Pero bueno, este montón de entradas era más útil, creo yo.

Pero yo ya no soy la misma, claro está. Cuando esto empezó estaba enamorada por primera vez, y en realidad preocupada por la situación de la mujer. La actual y la pasada. Saber que mujeres son obligadas a morir por su cónyugue... va más allá de tener sueldos menores que los hombres.
Estuve enamorada de nuevo, fuí mamá. Y ahora el mundo es diferente, ahora la información bombardea...ya no hay nada nuevo que contarle a la otra persona porque todos están enterados de todo. Y eso es bueno...por lo general.

Creo que todo se reduce a algo tan simple como elegir. Pero, ¿Cómo eliges sabiamente? Conociendo.
Conociendo cosas, personas, movimientos, actitudes, situaciones... conociéndote a ti.
Decidiendo qué es lo que quieres, el día de hoy, mañana, dentro de 10, 20 años. Y que no permitas que nadie ni nada te impida eso, lo distorsione, lo influya negativamente. Porque dentro de nuestros más temidos pensamientos, dentro de nuestros más censurados deseos, dentro de nuestra herida imaginación, ahí está lo que queremos, a quien queremos, cómo nos vemos o nos gustaría que nos viéramos.

A veces esa investigación es muy complicada, porque los demás nos ponen trabas y nosotros también. E incluso nos pueden llegar a violentar. A truncar. Pero eso no debe detenernos, es tan simple porque nunca vamos a satisfacer por completo un estándar...una persona, menos a la sociedad. ¿Por qué no hacer lo más simple? Amarte a ti, amar a los demás y respetarlos. Y seguir y seguir en lucha, hasta conseguir lo que quieres. Y si alguien te lo impide...por más bueno que parezca, por más bonito el paisaje, por más miedo...decir NO. Hasta aquí, no quiero, no puedo no soy yo. Lo lamento.

Y tu también, no limitar a esa persona, no reprimir, no meter en cajas, no herir. Cada quien tiene su rollo, cada quien debe buscar su rollo...y si no encaja con el tuyo pues ¡sorpresa!...Aunque biológicamente somos iguales en 99.9%, nuestras mentes son marañas diferentes, muy diferentes.

Aunque de repente, puedes encontrar una maraña que se parezca mucho a la tuya...Con quien finalmente te veas compartiendo tu preciosa cama en medio del bosque, despertando, cocinando aunque no te guste (y cocinando bien y bonito), manejando y cantando como Adele, Hozier... trabajando, bailando, enfermando. Pero esa persona puede no elegirte, y todo puede estar en tu cabeza solamente y eso te puede doler.
Pero todo duele, y el mundo gira aunque tu no quieras y no tengas ganas de girar con él. Tu cuerpo se corta y él solito se regenera. Tu piel se cae y se crea nueva, del invierno sigue la primavera y todo eso... no ha dejado de salir el sol ni un día.
Yo ya decidí lo que quiero, por primera vez en mi vida lo sé, y voy por eso. Puedo seguir llorando a veces, pero ya sólo un día, y no meses. Porque ya sé quien soy. Y puedo esperar, hasta que ya no pueda.

viernes, diciembre 15

No debería estar despierta

El acelere del tiempo completo de repente frena un poco (aún tengo mucho que hacer mañana) y ya. Faltan 10 días para mi viaje planeado hace casi medio año. Estoy asustada. Es la primera vez que viajaré sola con mi hijo...y en Navidad. Todo esto comenzó como algo súper emocionante, un destino que hacía años quería visitar, es playa, va ca cio nes. Pero ahora estoy despierta a las 3 de la mañana con un episodio de colitis nerviosa, pensando en todo lo que puede salir mal.
Hace un año también estaba preocupada por viajar, lo sé. Pero ahora es peor.
Me repito a mí misma la frase que mi mamá me dijo para consolarme: "La gente miedosa no sale, se queda encerrada en su casa".
Ahorita lo único que deseo es que mi hijo y yo tengamos unas bonitas vacaciones y regresemos a nuestro ajetreo diario sanos y salvos.
Tengo trabajo pendiente, ejercicio, dos libros, una serie, manualidades, cursos, una película, un esmalte de uñas y una maleta que empacar.
Estoy agradecida, sin embargo. Este año agonizante fué bueno, y aunque de repente hago alguna pataleta, estoy feliz de estar como estoy, viendo donde quiero estar, sabiendo que si estoy con alguien tendría que ser así y asado. Y si no es así, que no sea, que no esté.

domingo, agosto 27

A vena

Dejé que ganaran mis ganas de no sentir tristeza,
Dejé que ganaran y ahora me quedo quieta,
Me dejé ganar y ahora me encuentro,
Me encontré como estuve,
Y me siento contenta sin serlo.

El llanto evaporado,
No encuentra motivos,
Para condensarse de nuevo en el vacío tan denso,
El dolor ya no toca fondo,
Aún con el mismo peso.

Se acostumbra el cuerpo,
Se llenan de callos los pies por andar vagando,
El alma sin encontrar cama ama,
Se suelta, se voltea y se abraza de sí,
Completa se vé,
Llenas sus fracturas con oro como vasija oriental,
Se viste de noche,
Se regocija en su nada.

En ésto que no es,
El atardecer tiene un testigo,
Uno,
Uno,
No es ninguno...Se cuenta a sí misma,
Cuentos de hadas solas,
En pijamas de algodón,
Sin ojos expectantes,
Con un libro,
Una estrella,
Una cobija sin flores,
Y su taza de avena.

domingo, agosto 6

80s hitting

Es mi último día de vacaciones. Lidiando conmigo misma, esta vez de hecho yo misma conmigo misma. Jugando entre universos de Marvel, Disney y DC. Con Obi en la Baticueva y Spiderman en el Halcón Milenario, y reduciendo mi consumo de harinas casi a cero. Corro dos kilómetros como si nada. 
Siempre he sido nostálgica, recientemente conocí la expresión "el mal del jamaicón" y es algo que siempre me acompaña. Pero hoy, realmente lo forcé. Vi tres películas ochenteras que me partieron el corazón. The Breakfast Club, Sixteen Candles y Say anything.
Ya ningún hombre llama a tu casa. Ya ningún hombre se esfuerza tanto por comunicarse, por verte, por querer estar contigo. Todo es sobre estúpidas redes sociales y mensajes gratis. Te bloquean como una niña berrinchuda. Que asco.
John Cusack en Say anything...Dios mío. Te llama, te deja recado con tu papá, va a tu casa por ti, le da la mano, le dice que no se preocupe. ¿Qué pasó con eso? 
He estado tantas veces con el corazón roto, he aceptado tan poco. Él sabe donde vives, si te quiere estará ahí. ¿Por qué darle tanta importancia a un "me gusta"? ¿A una "solicitud de amistad? ¿A un mensaje de buenos días? ¿A una indirecta? ¿A una canción subtitulada que crees que es para tí? ¿Por qué aceptamos tan poco? Cosas intangibles, invisibles incluso. No quiero ese juego, no quiero esas personas.
He estado queriendo mi té caliente, mi sudor, los ojos de mi hijo, la forma en la que escribo a mano, mi pijama, mi mochila, mi agua mineral. Quiero lo que es de verdad.