viernes, junio 8

Lo absurdo


Parte de la conspiración feminista consiste en inventar para el hombre nuevos mitos psicológicos como la andropausia, y nuevas exageraciones que rayan en lo paranoico—-la disfunción eréctil— para debilitarnos y contagiar al varón con las molestias de sus menarcas, menstruaciones y menopausias. Parte de la conspiración feminista es desinflarle el falo al hombre. Señores, no existen más impotentes que celulíticas y feas. La tal disfunción es función directa del displacer sexual que la pareja causa en su compañero. La sociedad les tuerce la mano a los hombres por ser misóginos, ¡pero basta de mujeres misándricas y mensajes hembristas y humillantes al hombre!

Este argumento es de mis preferidos. La andropausia existe. Al hombre también se le bajan las pilas y es normal que a cierta edad la testosterona vaya disminuyendo gradualmente hasta que de aquel hombre gallardo, ígneo y émulo de Apolo en llamas, solamente quede el zurrón. Es parte del proceso de la vida.

La disfunción eréctil no es un mito psicológico. Pocas veces afortunadamente, he sido testiga presencial de ese mal. Lo he vivido, sufrido y he devuelto al problema a la calle en donde lo levanté o a su casa. Y créanme: tampoco es causa de disfunción que la mujer sea poco favorecida por los dones de natura: cuando a un hombre tiene hora pico en los cuerpos cavernosos de su pene y no quiere levantar, ni un tsunami de placer causado por odaliscas deliciosas lo hará. Hay causas médicas, fisiológicas, psicológicas y muchos sustos en la niñez que ocasionan la disfunción eréctil Y con tanto fármaco como Cialis, Viagra, Levitra y hasta un chiquiador de tuétano se resuelve el problema.

Otra: que yo sepa a ninguna mujer heterosexual por más conspiradora que sea, le gusta la idea de desinflarle el falo a un hombre. Se supone que inflado es cuando es más divertido y juguetón. Dios los bendiga.

Y por último quiero ver la estadística que sostiene que hay más mujeres celulíticas y feas que impotentes. Eso me gustaría verlo. Es un dato tramposo porque ahora la celulitis en cualquier spa te la planchan y las feas con dos tres brochazos de pintura quedan a gusto. Pero un pene con problemas necesita atención permanente para componerse y cumplir.

Esto es una contraposición de ideas, de la periodista Elia Martinez Rodarte y los argumentos de la "Marcha Masculina" llevada a cabo en el 2004.

No hay comentarios: