lunes, enero 28

"Consiguete un marido"

Eufrosina Cruz, de 27 años, habitante de Quiegolani Oaxaca e indigena zapoteca decidió ser la primera mujer que se postula para alcaldesa, pese al hecho de que no se les permite a las mujeres votar, asistir a las asambleas municipales y mucho menos postularse a un cargo.

La junta municipal integrada totalmente por varones rompió las boletas emitidas en su favor en las elecciones del 4 de noviembre alegando que, como mujer, no era "ciudadano" del pueblo.


Ellas:
"Y no más exijo eso; también exijo que nosotras, las mujeres de allá de la montaña, tengamos el derecho de decidir nuestras vidas y no solamente el derecho de votar y de ser votadas, porque dice la constitución que tenemos ese derecho".

"A mí me gustaría ver a los hombres hacer tortillas, por un solo día, y que me digan que no es un servicio", dijo Cruz, describiendo las horas que se pasa limpiando, remojando, cocinando y preparando el maíz, moldeando la harina en discos chatos y recogiendo leña para cocinar.

"No estoy pidiendo nada para mí, que yo sea la presidenta ni nada de eso. Estoy pidiendo por las mujeres indígenas, para que nunca más haya leyes que permitan la segregación política", escribió Cruz a los comisionados, que podrían recomendar a las autoridades estatales ordenar nuevas elecciones locales. "Que tengamos la oportunidad en nuestra propia comunidad de decidir quién va a dirigir, que tengamos el derecho de decidir el rumbo de nuestras vidas".

Durante los importantes festivales de la aldea se espera que las mujeres cocinen para todos los varones invitados pero no se les permite sentarse a la mesa junto con ellos, dice Cruz, y son relegadas a esteras de paja sobre el piso.


Ellos:
"Esa es la costumbre aquí, que solamente voten los ciudadanos y no las mujeres", dijo Valeriano López, el vicealcalde.

"Aquí se vive diferente, señor, que una ciudad. Aquí la mujer se dedica a su hogar y los hombres a rozar o a limpiar milpa", dijo Apolonio Mendoza, secretario del concejo municipal integrado totalmente por varones.

"Consíguete un marido", dice Martina Cruz Moreno, de 19 años, que le dijeron las autoridades en Quiegolani a su madre viuda cuando trató de obtener material de construcción suministrado por el gobierno para mejorar su casa de madero y techo de estaño, con piso de tierra. "A mi mamá le dijeron que no porque no tenía marido _mi papá ya murió_, que fuera a conseguir su marido".


La mujer supuso que su apelación para anular las elecciones era sólida; después de todo, la constitución de México garantiza el derecho al voto a hombres y mujeres. Primero fue al consejo electoral de Oaxaca y luego al congreso estatal. Después que ambos organismos ratificaron la votación, llevó su reclamo a la comisión en la Ciudad de México.
Está preparada a apelar ante las autoridades electorales federales si es necesario.

2 comentarios:

Joyrider dijo...

Puf, vaya pena. Hay lugares en los que la sociedad nomás no avanza.

Saludos.

Squall Leonhart dijo...

Así es, el hecho de que sean sus usos y sus costumbres no oculta el hecho de sean usos y costumbres equivocadas...

Saluton!!!!

SL