martes, agosto 12

Menos es más

Sigo viva. Hace mucho que no escribía porque la verdad como que este mi amado blog me daba un poco de asquito. Es como esa frase de "he arruinado tantas buenas canciones con tal malos recuerdos"  pero ya lo superé y todo eso. Yo creo por eso no puedo ser adicta a nada, de repente me asqueo y solo quiero lavarme toda con un estropajo, quitarme el exceso de vellosidad y ponerme una crema humectante y una bata de algodón blanca.
Pero eso de la palabra del día que me daba antes, y mucha inspiración, han regresado. Traté de ignorarlos y no pude.
Ahora soy mamá, soy esposa y soy yo. Sigo siendo yo, pero ahora un poquito más valemadre que cuando comencé este blog y tenía como 19 años o menos. Quiero pedir una disculpa (porque la pido para mí) por mis antigüas entradas, todas locas, iracundas a veces y mal escritas. Pero también quiero manifestar que así sigo, escribo mal, estoy loca y a veces tengo ataques de ira y de ansiedad (hasta cuando las cosas me están saliendo bien,  y eso lo descubrí hoy). Y lo loco no lo digo nomás para sonar cool y lavarme las manos y decir que: "Nadie me entiendeeeeeeeee...mil" aunque Selecciones diga que no estoy loca y que solo soy un poco "obsesiva" yo digo que sí, que las paredes blancas causan psicosis y que me gustan mucho, pero mucho.
Me encontré a mi misma el día de hoy porque mi pequeño humano (frase de Paul que tuve que adoptar) durmió más de lo habitual y pues no deja uno de desconcertarse vedá; pensando en un proyecto muy emocionante que estoy desarrollando (wow). Pero no les voy a decir nada porque una de las cosas que he aprendido en estos largos años es que, pese a la continua tentación de publicar y publicar chingaderas en internet...luego se me ceba. Bueno, tal vez estoy encontrando ese tan preciado equilibrio entre ser madre y ser profesionista (y tener tu propio negocio que es casi igual de mejor).
A veces les digo, siento que enloquezco más y mientras pienso en la diferencia de capacidades caloríficas de las tortillas del rancho y del pueblo, y en lo poco cool que soy (y mi blog también) comparada con Pera Chapita, Geri de becausei'maddicted.net y la de Tantra Humano y sus cucharitas de honguito, y con Plaqueta, creo que estoy encontrando mi centro goei.
Igual al rato voy a pensar que que idiota, que mi cuerpo nunca va a ser el mismo y que que infeliz e inflamada estoy. Aunque algo en lo que sí puedo estar de acuerdo conmigo misma casi siempre es que era muy idiota, fuí muy idiota, que me malinterpretaron y malinterpreté, pero que no hay pedo. Neta. No hay necesidad de que enseñen las chichis y el chocho en facebook, ni que pidan likes y favs y su necesitada madre. Todo está en la maceta, y sigo siendo feminista y tal vez esté embarazada otra vez. Plop!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Brigadier, estoy leyendo El segundo sexo. Lo compré en Gonvill en 150 pesos y, obviamente, fue irremediable no pensar en usted. No soy más mujer de lo que nunca fui y nunca, siquiera, voy a acercarme ni remotamente a entender qué es ser mujer (o, como el filósofo Thomas Nagel llama... what is like to be...). Pero, mire, entiendo esto: Simone le dedica varias hojas a decir que encasillarse en una postura es idiota. El feminismo no va contra la estética de la mujer (como si dejarse crecer un arbusto en las axilas fuese la revolución), no va en contra de la maternidad, no va en contra de nada. Yo entiendo qué quiere decir, más o menos, y es esto: el feminismo es una respuesta en contra de la opresión, incluso de las ideológicas. Así que ella se sentía libre de decirle al Nelson Algren: soy tuya, quiero plancharte las camisas. Tiene sentido, ¿no? El feminismo es libertad. Y yo tampoco quiero ser esclavo de mis ideas.

Me gustaría verle algún día cargando a su retoño. Y me gustaría dentro de 15 años ver a ese adolescente, hijo de usted, criado por usted, con sus ideas, libros, películas, música. ¿No es maravilloso dar a luz un ser y educarlo de la forma más hermosa posible? En libertad.

Peace briga. Me da gusto leerla.

Anónimo dijo...

P.D. Todavía quiero lanzarme con un paraguas de un segundo piso. Sé que me voy a romper un hueso. Estaría cool romperse un hueso :D

Irina Molotova dijo...

Briga, fíjese que nunca terminé de leer Le Deuxième sexe (que padre sería saber francés). Pero por este comentario lo voy a terminar.
De eso se trata todo exactamente, de la libertad. E irónicamente,nunca fuí más libre que ahora. Eso es lo bonito, poder elegir que hacer, que nadie te limite. Mi marido no me pide nada, ni que cocine, ni que lave, ni que limpie. Me encuentro a mi misma barre y barre porque...¡no me gusta estar en un lugar sucio!
Aquí sigo si la gastritis no me mata.
Peace.

Anónimo dijo...

:D Sí sería genial saber francés.
Lo tomo y lo retomo, lo leo gradualmente, especialmente cuando estoy estreñido, jajaja.
Haga algo con su gastritis, coma papaya y avena u.u

Cada que pongo un comentario debo demostrar que no soy un robot (eso dice "demuestra que no eres un robot"), me acuerdo de Blade Runner, ¿no ha visto la peli? Qué loco. Se me ocurre poner un chiste. ¿Dicen chistes los robots?