lunes, noviembre 3

No me mires, no me mires

Se supone que debería de odiar a Andy Warhol (por eso de que Valerie Solanas lo atacó y todo) pero no. No me cae tan mal pero tampoco bien por como trató a Eddie Sedgwick.
Este personaje una vez dijo que un día todos íbamos a ser famosos. Que feo. Hace dos años que no tengo Facebook. Me da roña que esté tan invadido. Guácala, es como si Britney diera un concierto gratis en el Zócalo junto con Axl Rose y el Buki. Es un chile-mole-pozole lleno de pelos y de sudor y de pie de atleta. Me sentía más segura con Whatsapp, Instagram y Twitter (toing). Hasta hoy.
Hace 4 años más o menos que no cambiaba de celular (de aparato, porque el número es el mismo). Y esta tecnología que quiere exponerte al pinche mundo no tiene pudor. Se agregan a diestra y siniestra contactos en Whatsapp de gente que ya ni se ha de acordar de mi cara (porque yo vagamente de la de ellos) y no se de que recóndito lugar del alma de mi chip salen. Lo peor, que como ahora todos los números ya son reciclados (recibí esa información de una fuente no tan fidedigna pero parece ser cierto) aparecen personajes muy pintorescos.
Por ejemplo, cuando mi hermano estaba en el kinder (imagínense, ahorita está en la meritita pubertad, que miedo) le daba clases la Madre Martha. Una madre a toda madre, muy alivianada. Entonces yo guardé su número. Pero ahora me salió una mona que tiene de monja lo que la de la foto del aceite de oliva virgen tiene de virgen.
Y muchas otras monas y monos más que ya ni quiero recordar. Tuve que investigar en internet como borrarlos. Porque en mis contactos no aparecían directamente ¿qué pedo con eso, mundo?. Ahorita hay algunos que recién se acaban de agregar y no tienen foto de perfil. Ruego a Dios que sean los originales.
En Instagram, también me está agregando mucha gente. Hago esta humilde petición: a diferencia del 99% de los usuarios de redes sociales yo no quiero que me sigan, que me etiqueten, que me compartan, que me retuiteen, que me den hearts, corazones, likes o NADA. Nunca me ha interesado ser famosa ni popular. Si acaso lo fuera sería como los de Daft Punk. Y nunca verían debajo de mi pinche casco de acero inoxidable (o lo que sea).
El otro día ví que sacaron una blusa/corset que se pone transparente cada vez que publicas algo en alguna red social. Cómprense uno "desos" y unos calzones de paso para que ya ni se esfuercen tanto en publicar sus nalgas y su guayacol interior y exterior. Así ya todo mundo les ve todo muy fácil y rápido (barato no sabría decirles).
Ya me voy porque voy a navegar en We Heart it.


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